Entrevista de Kike García de la Riva a la orca Gladis

Yo estoy aquí para comer focas y destrozar yates. Y me estoy quedando sin focas

Desde hace tres años un grupo de orcas está atacando barcos y yates de pequeño tamaño. Este comportamiento tan inusual en estos animales se ha intensificado este verano y se habla ya de un grupo de, al menos, 16 orcas ibéricas que se ha convertido en el terror de las embarcaciones. Los objetivos son los timones de los veleros, a los que atacan mordiéndolos hasta destrozarlos. Gladis, su líder, está en busca y captura. Hace dos semanas se puso en contacto con SALVAJE para dar su testimonio y cita al periodista en un lugar indeterminado del golfo de Cádiz. Gladis nos recibe animada. Pese a su fama de animal despiadado, en el trato cercano es amable y educada y se ríe con facilidad.

¿Cómo está?

Bien, con mucha ilusión, aunque emocional y físicamente exhausta. Llevamos un tute…

Lo de atacar las embarcaciones… ¿es una revolución contra la raza humana?

Sí, pero que nadie se me ofenda, no es nada personal. Yo lo concibo como una protesta no violenta, el equivalente a una sentada, lo que pasa es por nuestras circunstancias lo tenemos difícil para sentarnos porque al estar flotando todo el rato nadie se da cuenta de que estás parada sin moverte. Lo intenté y fue un fiasco. No puedes protestar sin armar algo de jaleo.

Pero se ataca la propiedad privada de algunas personas.

Primero: no entiendo lo que es la propiedad privada, no sé qué significa eso, al ser yo una orca. Y segundo: no son personas, son ricos. [Risas]

¿Hay precedentes de algo así en el reino animal?

¡Sí, muchos! Por eso me sorprende el eco mediático que está teniendo esto que estamos haciendo nosotras. Quizá ahí está la clave: se está hablando más de estas últimas acciones porque está perjudicando a gente que tiene embarcaciones pequeñas. ¿Tiene un currito, un electricista, un pintor, un auxiliar administrativo un yate? Creo que no y por eso se habla tanto del tema. Pero esto nuestro no es tan, tan raro. No es la primera vez que algo así ocurre… 

Póngame algún ejemplo.

¿Las cucarachas de su cocina? Soy yo, es mi gente. ¿Los mosquitos? Van por libre pero llevan millones de años minando la moral de los humanos. Ahora atacan trenes. ¿Ha visto el parabrisas de algún tren de alta velocidad? Llevan años intentando derribar uno de esos estampándose contra el cristal. Pero es un plan suicida, claro, porque ellos son muy pequeños y los trenes son muy grandes. Aunque es inspirador ver esa determinación.

¿Se ha pensado en formar una gran confluencia o es imposible?

Demasiada diversidad. Ahora mismo estamos muy organizados en diversos círculos y mareas pero sigue habiendo mucho activista que va por libre. Las gaviotas, por ejemplo, siguen cagando sobre la gente sin discriminar y yo siempre les digo “ese tipo de radicalismos de trinchera no ensancha las bases”. Hay que apuntar bien, pero ellas prefieren seguir haciéndolo así, a las bravas.

¿Cómo empezó? ¿Cómo fue ese primer ataque a una embarcación?

Fue un calentón. Vi allí a unos tipos con el yate de los cojones, pasando por ahí y de repente tiraron un montón de aguas negras… Y ahí me dije “¿perdonaaaa?”. Y ahí, nadando entre ñordos grandes como cruasanes, me decidí. Y pum, cabezazo. Pum, cabezazo. Y ahora somos muchas más, aunque preferiría no decir cuántas exactamente.

Las revoluciones empiezan así, ¿no? Siempre hay un detonante.

Sí, hay algo irracional. No nos engañemos, a veces el chispazo es instintivo. Pura rabia. Pero ojo, la organización y los motivos de nuestra lucha están completamente razonados. No es ira descontrolada, ¿eh? Un respeto.

¿Y por qué esa ojeriza contra las embarcaciones de gente rica?

¡No es ojeriza! Ey, cuando ellos hunden países o acaban con ecosistemas enteros para que la empresa Cipotes y Contratas S.A. tenga más beneficios no es nada personal, son negocios. Pues bien, hundir yates tampoco es nada personal, es un medio para un fin. Creo que todo el mundo puede entenderlo.

Un medio para un fin, ¿cuál es el fin?

El objetivo es sobrevivir. Pensar que el cuidado de nuestro planeta es compatible con el capitalismo es una religión suicida y eso es con lo que hay que acabar. La producción debe pivotar en torno a lo necesario. La sociedad debe redefinir sus sociedades: ¿preferimos pantalones baratos o seguir vivos? Las dos cosas no se puede. Yo siempre voy a escoger sostenibilidad, aunque puedo entender lo beneficioso y democrático que es tener pantalones baratos, casi de usar y tirar, para todo el mundo. No puede ser, pese a que a todos nos gusten los pantalones, a mí el primero. Y digo eso pese a que no puedo llevarlos. [Risas]

Es pues un tema de supervivencia. Las orcas están en peligros de extinción, o sea que conocen lo que es estar al borde del colapso.

Es que no entiendo la pregunta de “por qué hacen esto” [atacar embarcaciones]. La pregunta es por qué no lo hemos hecho antes. Aquí la pena es que yo no puedo irme a Madrid a pinchar ruedas de coches. Lo haría sin dudarlo.

Me he fijado que antes ha usado el masculino. Ha dicho “a mí el primero”.

Bueno, claro. Uso el masculino para referirme a mí y el femenino para referirme al grupo. Es una cosa muy progresista de ahora. Sabemos que solo tiene valor simbólico, pero es una manera de evidenciar que nuestro grupo no es patriarcal. La revolución ecológica será feminista o no será.

Continúa...

Gladis0

¿Quieres leer el resto de la entrevista totalmente gratis?

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe en tu email la entrevista que Kike García de la Riva le hizo a la orca Gladis, publicada en Salvaje nº 18, totalmente gratis.

Además de la entrevista con Juan Luis Arsuaga, en nuestro Salvaje nº 18 encontrarás El hueco que dejas, un cómic inédito de David Rubín sobre la pérdida de nuestros animales más queridos; un reportaje que analiza las causas y consecuencias de la imparable extensión del eucalipto en Galicia; una guía para que aprendas a preparar tu propio compost en casa; un análisis del Nuevo Campesinado, los nuevos perfiles de agricultores que se están instalando en el medio rural buscando una relación más cercana y respetuosa con la tierra y los alimentos; y mucho, mucho más.

¡Únete a nuestra comunidad y llévate tu artículo!

Suscríbete ya a nuestra newsletter y te enviaremos de manera gratuita el PDF con la entrevista completa de Kike García de la Riva a la orca Gladis.

Carrito

loader
Top