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María Medem

Cómo mirar al cielo

Contemplar una noche estrellada es un regalo de la naturaleza que sienta bien a cualquiera. En esta guía te explicamos cómo organizarte y comprender qué ves, para que al placer de los sentidos le sumes el intelectual.

Preparativos

Ilustración dividida en cinco viñetas de paisajes nocturnos —montaña, mar, bosque, acantilado y desierto— con las líneas de distintas constelaciones trazadas sobre el cielo estrellado.

Mirar al cielo es muy fácil, y no necesitas ser experto en astronomía ni telescopio, pero sí debes tener en cuenta lo siguiente:

Lugar: mejor cuanto más apartado esté de fuentes de contaminación lumínica, en alto y con el horizonte despejado. Pregúntale a Google la latitud de tu provincia, que determinará el trozo de cielo que puedes ver, como las vistas de una ventana. Los mapas de estrellas están en función de la latitud del lugar de observación, por eso no te servirá el mismo para mirar el cielo desde Uruguay que desde Irlanda.

Equipo: lleva teléfono móvil, abundante ropa y calzado de abrigo, gafas “para ver de lejos” si las necesitas normalmente, comida y bebida caliente y una linterna de luz roja (o una normal con un plástico o tela roja enganchado con una goma), que es la que menos deslumbra y así no tienes que volver a acostumbrar tus ojos a la oscuridad.

Fecha y hora: para saber a qué hora anochecerá, consulta un calendario solar local de ortos (salidas) y ocasos (puestas), como el de astronomia.ign.es. Calcula que desde que se pone el Sol hasta que es noche cerrada transcurren unos 50 minutos.

Meteorología: si la previsión es de nubes y viento fuerte, aplaza tus planes.

Por dónde empezar

Lo más importante es orientarse y buscar los cuatro puntos cardinales mirando al cielo. Primero fíjate por dónde se ha escondido el Sol y así tendrás el Oeste. En dirección opuesta tendrás el Este. Todos los objetos astronómicos, debido a la rotación de la Tierra, seguirán la misma trayectoria que el Sol y se moverán de Este a Oeste.

Ahora le toca al Norte. Busca siete estrellas que parecen formar un carro cuando las unimos por una línea imaginaria. Este carro o cazo, parte de la constelación de la Osa Mayor, puede estar en distintas posiciones según la fecha y la hora. Una vez identificado el carro ya tienes el horizonte Norte, y en el lado opuesto tendrás el Sur.

Volvamos al carro. Si proyectas cinco veces la línea que separa las dos estrellas del final, llegarás a la estrella polar. Esta estrella es la última del mango de otro pequeño cazo o carro, una pequeña parte de la constelación de la Osa Menor. Polaris no es la más brillante del cielo nocturno (ni siquiera está entre las veinte primeras), pero es importante reconocerla porque nos sirve de referencia para empezar a identificar constelaciones en cualquier fecha del año. Vista desde la Tierra y en lo que dura una vida humana, es la única estrella que siempre parecerá estar en el mismo lugar. Esto es así porque la posición aparente de la estrella polar desde nuestro planeta parece coincidir con el eje de rotación terrestre en dirección Norte.

Del mapamundi a las 88 constelaciones del cielo

Los humanos hemos dividido el cielo visible desde nuestro planeta en 88 constelaciones o áreas, incluidas la Osa Mayor y la Osa Menor. Como las constelaciones que podemos ver en cada época del año depende de la latitud, y esta no cambia en cada lugar, te recomendamos que vayas normalmente al mismo sitio para profundizar en el conocimiento del cielo. Así tendrás ya localizada Polaris y a partir de ahí irás reconociendo constelaciones, estrellas, planetas, lunas, galaxias, nebulosas…

Para empezar, lo más fácil es reconocer las constelaciones que puedes ver a lo largo de todo el año, que son las circumpolares, las más próximas a la estrella polar. Entre ellas, una de las más sencillas de localizar es Casiopea, la reina de Etiopía, que tiene forma de W cuando está próxima al horizonte norte, o de M cuando se coloca en lo alto del cielo, “girando” alrededor de Polaris.

Otra constelación de la que puedes disfrutar todas las estaciones es Draco, el Dragón. Su cola se interpone entre la Osa Mayor y la Osa Menor, y aunque no tiene estrellas muy brillantes, en las noches sin Luna es relativamente fácil de reconocer.

Orión es una de las constelaciones más famosas del cielo de invierno, pero no se puede ver en verano. Por eso te recomendamos que aproveches la primavera para buscarlo cerca del Oeste nada más oscurecer. Orión, el gran cazador, estaba al servicio de la diosa de la caza Artemisa, y lo podrás reconocer buscando una cafetera italiana, con tres estrellas centrales (Alnitak, Alnilam y Mintaka, o “las tres Marías”, como se nombran popularmente) formando su cinturón.

Si te interesan los planetas, a simple vista puedes distinguir Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Pero su visibilidad dependerá de la posición de la Tierra y de la suya en su órbita alrededor del Sol. Cuando son visibles, puedes localizarlos mirando al horizonte Sur, de Oeste a Este. Esta primavera, el primer punto brillante que se distinguirá será Venus. Y recuerda que los planetas no brillan, solo reflejan la luz que les llega del Sol.

Y si lo que quieres es disfrutar de la Luna, fíjate en su calendario de ortos y ocasos, y ten muy en cuenta la fase (la posición Sol-Tierra-Luna) en la que se encuentra. Esta primavera nuestro satélite será más visible porque su fase llena coincidirá con su máxima aproximación a la Tierra: es lo que se conoce como superlunas, y con unos simples prismáticos podrás apreciar detalles muy hermosos en su superficie. Por contra, el resto de objetos celestes serán menos visibles porque su brillo los ocultará. Así es ella.

Para seguir aprendiendo

Esto es solo la base, el a-e-i-o-u de la noche estrellada. Para aprender el resto de letras te recomendamos que busques la agrupación astronómica más próxima a tu lugar de residencia y que acudas a sus actividades. Además, así podrás utilizar su instrumental, como prismáticos, telescopios, cámaras fotográficas…

También puedes instalarte aplicaciones de móvil o programas de ordenador con los que curiosear y aprender mucho. Algunos gratuitos o económicos son Sky Maps, Stellarium, Heavens Above o Star Walk, entre muchos otros. También te animamos a que te familiarices con el planisferio celeste. Así podrás estudiar desde tu casa la localización de las constelaciones y otros objetos interesantes, y saldrás al campo con la lección ya sabida.

A partir de aquí, la noche es tuya.