Artículos>Guía
Ilustraciones
Simon Dupety

Cómo fabricarte tu propia hamaca

Ni bañarse, ni comer sandía: no hay mayor placer en verano que echarse una siesta a la sombra de un árbol. La siguiente guía, escrita y publicada por la revista francesa Les Others en su número de 16, nos anima a preparar nuestro mejor nido para las siestas veraniegas. Una invitación a arremangarse y fabricar una hamaca por uno mismo utilizando técnicas manuales accesibles, materiales sostenibles y una buena dosis de creatividad. Para ello tendremos que imaginar, crear, reparar, remendar, coser, cortar, reutilizar… formas de relajarse y empezar a crear con las manos de forma ingeniosa y autosuficiente. ¡Mucho mejor que comprarla ya hecha!

Ilustración de una hamaca colgada entre dos puntos, con una mosquitera por encima y una lámpara colgando de la cuerda superior.

El diseñador Simon Dupety ha diseñado una cómoda hamaca dando una segunda vida a materiales utilizados en deportes practicados al aire libre, como una tela de paracaídas, una cuerda de barco y mosquetones de escalada. A continuación, te explicamos paso por paso cómo construir un refugio cómodo y adaptarlo a tu estilo: puedes hacer una hamaca convertida en un nido acogedor completamente equipado para colgar en tu jardín, o preparar una hamaca ultraligera y práctica para llevar en tu mochila de senderismo. Y como bonus extra, también te explicamos cómo hacer una cuerda multiuso para añadir una mosquitera, colgar una lámpara de smartphone o secar la ropa. ¡Empezamos!

A. La hamaca

MATERIALES

a) Una tela de paracaídas: corta un trozo de 260 x 160 cm (para una hamaca grande) o de 200 x 120 cm (para una hamaca más ligera) de una tela de paracaídas o simplemente tela de nailon. Si no tienes algún resto por casa, las puedes encontrar fácilmente en webs de segunda mano.

Ilustración de un trozo de tela de paracaídas doblado sobre sí mismo.

b) 10 metros de cuerda: hazte con una cuerda de barco (de al menos 3 mm de diámetro) o cuerda de escalada (hasta 10 mm de diámetro), ambas opciones nos sirven. Puedes encontrar cuerdas usadas por unos pocos euros en webs de segunda mano o en rocódromos.

c) Dos mosquetones: dependiendo del tamaño de cuerda que elijas, también puedes usar eslabones rápidos o mallones, más pequeños y económicos (pero un poco menos prácticos).

Ilustración de una cuerda enrollada junto a dos mosquetones.

PASOS

  1. Desde uno de los extremos de tu tela, crea un acordeón con pliegues de 5 cm de ancho.
  2. Ilustración de una tela plegada en acordeón y recogida por un extremo.

  3. Junta y aprieta la tela para formar un pliegue de 30 cm.
  4. Tira vertical de tres viñetas con los pasos para formar el pliegue de la tela y atarlo.

  5. Dobla la tela sobre sí misma para crear un lazo.
  6. Corta una longitud de cuerda de aproximadamente 350 cm, pásala por el lazo de tela y deja que sobresalgan 50 cm por un lado y 300 cm por el otro.
  7. Haz un codo de 20 cm con la cuerda, y enrolla la parte larga de la cuerda alrededor de la tela. Asegúrate de pasar sobre el codo inicial en cada vuelta para mantener el pliegue.
  8. Realiza 5 vueltas de cuerda alrededor del pliegue apretando al máximo.
  9. Pasa tu cuerda por dentro del lazo del pliegue para que salga del lado opuesto al otro extremo.
  10. Aprieta tu nudo de cuerda todo lo que puedas para asegurar bien la tela.
  11. Cuatro viñetas de unas manos enrollando la cuerda alrededor del pliegue de la tela.

  12. Haz un nudo corredizo con los dos extremos de cuerda.
  13. Seis viñetas pequeñas con los pasos del nudo, junto a una ilustración mayor del pliegue ya atado.

  14. Con la ayuda de un nudo Albright, prepara los lazos para los mosquetones siguiendo los 9 pasos del recuadro.
  15. Nueve viñetas numeradas con los pasos para hacer un nudo Albright.

  16. Repite la operación en el otro extremo de tu hamaca.
  17. Ilustración de la hamaca terminada, colgada por sus dos extremos con mosquetones.

    Bonus extra: para un sistema de sujeción más flexible, corta una longitud de cuerda según la distancia que tengas entre los extremos de la hamaca y los puntos de sujeción donde vas a colgarla. Haz nudos simples a intervalos regulares siguiendo los pasos de las ilustraciones. Estos bucles servirán como puntos de enganche para tus mosquetones. Realiza la operación dos veces para cada extremo de la hamaca.

    Cuatro viñetas con los pasos para hacer los lazos y el nudo de la multicuerda.

    B. La multicuerda

    Ilustración de una mosquitera colgada de la multicuerda tendida entre dos puntos.

    MATERIALES

    a) Una tela flexible de mosquitera: para mejorar tu comodidad, puedes colgar una mosquitera (o una lona de protección, o ambas). Estas telas se pueden reutilizar, o bien comprar por metros por unos pocos euros en cualquier tienda de bricolaje.

    Ilustración de un bolsillo de almacenamiento cosido sobre la tela plegada de la hamaca.

    b) 6 metros de cuerda: al igual que para la hamaca, puedes usar cuerda de barco o cuerdas viejas de escalada, entre 3 mm y 10 mm de diámetro. Ten en cuenta que las tensiones (peso, necesidad de estabilidad, etc.) sobre la multicuerda son menores que en la hamaca, por lo que no necesitas una cuerda ultrarresistente.

    c) 1 metro de cuerda fina: necesitás una cuerda fina y un poco elástica de aproximadamente 2 mm de diámetro. La encontrarás fácilmente en cualquier tienda de bricolaje o ferretería.

    d) Un mosquetón: solo te hará falta un mosquetón para fijar la multicuerda. Encontrarás mosquetones ligeros por unos pocos euros en sitios web de segunda mano.

    Ilustración de una cuerda enrollada, un rollo de cuerda fina y un mosquetón.

    PASOS

    1. Haz un lazo con un nudo ahorcado en cada extremo de tu cuerda.
    2. Ocho viñetas numeradas con los pasos para hacer un nudo Prusik.

    3. Para fabricar el sistema de fijación, realiza un nudo Prusik con la cuerda fina uniendo los extremos con un nudo de pescador doble siguiendo los 8 pasos del recuadro. Podrá deslizarse fácilmente sobre la cuerda principal. Añade un mosquetón para unir el lazo de la cuerda fina con el lazo de la cuerda principal y de mayor diámetro.

    Rejilla de viñetas con pasos de nudos y, debajo, el nudo terminado unido a un mosquetón.

    C. Trucos opcionales

    Un bolsillo de almacenamiento: mide tu hamaca una vez plegada, luego cose un bolsillo de almacenamiento (a mano o a máquina) en el exterior de esta. Debe ser lo suficientemente grande para guardar toda la tela de la hamaca y dejar a la vista solo los mosquetones. De esta manera, comprimes tu hamaca en una pequeña bolsa y no ocupa mucho espacio en tu mochila cuando quieras llevarla de excursión.

    Ilustración de la hamaca recogida dentro de su bolsillo de almacenamiento.

    Múltiples colgadores: haz diferentes nudos Prusik con la cuerda fina para colgar tus pertenencias: un teléfono para usar como linterna, un cuchillo o una cantimplora. También puedes aprovecharlos para colgar tu ropa antes de que caiga la noche.

    Ilustración de la multicuerda con ropa y enseres colgados de ella.

    Ahora solo queda encontrar dos árboles que den sombra, colgar tu hamaca casera, y entregarte a la modorra estival. ¡Felices siestas!